Querido Ministerio Elliot, recibimos con mucho gozo el inicio de las actividades escolares de este año especial, en el que celebramos con gratitud nuestro 30° aniversario – nuestras Bodas de Perla. En este tiempo de conmemoración, reflexionemos en nuestro perfil institucional, reafirmando nuestro compromiso con Dios desde las actividades espirituales hasta el proceso de enseñanza académica.
El personal, en su fidelidad a nuestro Señor Jesucristo, reconoce que seguimos construyendo una formación sólida en principios y valores, orientando la vida de las familias que Dios ha confiado a este ministerio, legado de nuestros amados hermanos Heriberto y Norma Elliot.
En este año significativo, anhelo que las expectativas de nuestros maestros sean las mismas que las de nuestros alumnos y padres de familia. Trabajaremos arduamente en su desarrollo personal y académico, asegurando que nuestra comunidad educativa siga creciendo en fe y excelencia.
Sabiendo que la educación es un esfuerzo compartido que requiere la presencia de todos, tenemos el gran reto de honrar estos 30 años de edificar vidas. Así, en un solo espíritu, debemos recordar las palabras del apóstol Pablo: “…Hacedlo todo para la gloria de Dios.” – 1 Corintios 10:31
Pidamos a Dios que nos guíe en este año especial, que nos ayude a conocer e imitar a Cristo, y que cada meta alcanzada sea testimonio de su fidelidad. Que su sabiduría y gracia nos acompañen en este nuevo ciclo. Dios los bendiga.